LOS ANDES (06/04/2017).- Utilizando la técnica del pinchazo la banda de delincuentes porteños sustrajo los documentos personales y tarjetas de crédito de una ciudadana argentina que posteriormente usaron para adquirir artículos tecnológicos en tiendas del Espacio Urbano.
Así que quedó establecido en las diligencias realizadas por detectives de la Brigada de Investigación Criminal de la PDI y que fueron expuestas durante la audiencia de formalización de los tres imputados (Ver foto ampliada) César Osvaldo Oyola Tapia (35), Juan David Peña Véliz (34), y Miguel Eduardo Flores Montecinos (37).
En la audiencia, el fiscal Alberto Gertosio hizo un detallado relato de la forma en que estos antisociales lograron apoderarse de los documentos de la ciudadana trasandina, quien junto a su pareja y un matrimonio amigo ingresaron cerca del mediodía del pasado martes a territorio nacional con el fin de dirigirse a un tour por la ciudad de Viña del Mar.
Conforme a lo expuesto por el representante del Ministerio Público, una vez que llegaron hasta la ciudad de Los Andes a bordo de la furgoneta Peugeot modelo Partner Patagonia, decidieron estacionarse en el servicentro Petrobras ubicado en avenida Argentina Esquina Maipú a fin de pasar a los servicios higiénicos y comer algo (Ver foto ampliada).
Tras bajarse del móvil, dos de los antisociales correspondientes a Oyola Tapìa y Peña Veliz se acercaron hasta el vehículo de los trasandinos y con un elemento cortante rajaron uno de los neumáticos del vehículo, retirándose luego en forma discreta de la estación de servicio.
A los pocos minutos cuando regresaron los argentinos e iniciaron marcha se percataron del problema en el neumático, razón por la cual se detuvieron a los pocos metros.
En esos instantes se les acercaron los delincuentes a bordo del Kia Cerato de color blanco, estacionándose delante de la furgoneta, descendiendo uno de ellos que les dijo que encendieran las luces de emergencias comenzando a distraerlos, mientras un segundo delincuente se acercó por el otro costado del móvil y sustrajo diversas especies correspondientes a un teléfono celular marca Samsung modelo Galaxy, una cartera de cuero negro con documentación personal, 12 mil pesos argentinos (480 mil pesos chilenos), 320 mil pesos chilenos y 200 Dólares, además de un bolso de color morado en cuyo interior había tarjetas de créditos, un celular marca IPhone, 500 dólares, 128 mil pesos chilenos y 2.500 pesos argentinos.
Una vez con la especies ambos delincuentes se alejan del lugar y abordar el Kia Cerato para dirigirse hasta el Espacio Urbano donde adquirieron productos en las tienda Híper Lider y Ripley consistentes tres televisores LCD de 50 pulgadas, dos Play Station, 4 Xbox One, todas especies avaluadas en la suma de $ 1.300.000.
En el intertanto los afectados concurrieron hasta el cuartel de la Policía de Investigaciones a efectuar la denuncia por la sustracción de las especies.
Identificados por las cámaras y reconocidos por las víctimas.
Fue gracias a un dependiente de la tienda Ripley quien al percatarse que era un hombre el que realizaba la compra con una tarjeta de una clienta, llamó a seguridad y estos se contactaron con la PDI llegando al lugar los detectives de la Bicrim, procediendo al respectivo control de identidad, donde hallaron en poder los antisociales algunas de las tarjetas robadas.
Además en un basurero del mismo centro comercial encontraron las otras especies robadas a las víctimas y al interior del auto los celulares.
En la carpeta investigativa el fiscal Gertosio mencionó como medio de prueba de la participación de los imputados las imágenes de las cámaras de seguridad del servicentro donde se aprecia como dos de ellos se acercan al vehículo argentino para rajarle el neumático y las tiendas Líder y Ripley.
También las víctimas pudieron reconocer a dos de ellos como los que se les acercaron cuando se detuvieron a ver el problema del neumático.
Con toda esta evidencia el fiscal los formalizó por los delitos de uso fraudulento de tarjetas de crédito robadas y hurto simple, solicitando la prisión preventiva para los tres antisociales, ya que todos cuentan con nutrido prontuario policial.
En el caso de César Oyola, fue condenado en el año 2011 a una pena de 10 años y un día por el delito de robo con intimidación, pero estaba gozando del beneficio de la libertad condicional otorgada por la Corte de Apelaciones el año pasado y tiene otros antecedentes por tráfico de drogas y porte de arma de fuego.
A su vez, Miguel Flores había sido condenado el 17 de marzo pasado a 300 días de presidio por el delito de robo en bienes nacionales de uso público, pero también salió beneficiado con libertad condicional.
Asimismo, Juan Peña Véliz, registra condenas anteriores por los delitos de hurto y robo por sorpresa.
El persecutor sostuvo que la pena que arriesgan los imputados parte en 3 años y un día de presidio, la cual deberán cumplirla de forma efectiva debido a sus antecedentes prontuariales.
Oídas las argumentaciones, la magistrado Pamela Peralta Farrugia consideró no solamente acreditados los delitos, sino también las participación de los imputados, razón por la cual consideró que su libertad representa un peligro para la seguridad de la sociedad y decretó su ingreso a prisión preventiva por los 90 días que durará la investigación.
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