Sabado, 14 de Marzo de 2026  
 
 

 
 
 
Opinión

El uso de condón: un acto de amor propio y de salud pública

Por Diego Silva Jiménez , Académico Facultad de Medicina, U. Central

  • Tuitea
  • Comparte
  • Imprimir

 
Más Noticias
     
  ¿Por qué Chile evalúa un nuevo cable hacia Asia?
  Adolescencia con depresión y ansiedad
  Antídoto al estrés
  De la Prohibición a la Mediación: Hacia una Ciudadanía Digital
  Día Internacional del Sueño: dormir bien, el pilar olvidado de la salud mental
  Dormir para prevenir: la deuda de la salud pública con el sueño
 
 

Cada 13 de febrero se conmemora el Día Internacional del Condón, una fecha quizá incómoda para algunos, pero profundamente necesaria para la salud pública. No es casual que se haya elegido la víspera de San Valentín: en un contexto donde el amor romántico suele ocupar el centro del discurso, esta jornada nos recuerda que el cuidado, la responsabilidad y el autocuidado también son expresiones de afecto.

Desde 2009, la AIDS Healthcare Foundation (AHF) promueve este día con un objetivo claro: instalar como mensaje el uso correcto del preservativo como una herramienta clave para la prevención del VIH, otras infecciones de transmisión sexual (ITS) y los embarazos no planificados. En un mundo donde la información circula rápido, pero no siempre con calidad, insistir en lo básico sigue siendo urgente.

El condón, tanto masculino como femenino son hasta hoy, el único método anticonceptivo que ofrece doble protección. No se trata solo de evitar un embarazo, sino de proteger la salud individual y colectiva. Cada ITS que se previene es también una carga menos para los sistemas de salud, una complicación evitada, una desigualdad que no se profundiza. Desde esta mirada, el uso del preservativo no es solo una decisión personal: es una acción con impacto social.

Sin embargo, hablar de condón sigue enfrentando barreras culturales, morales y educativas. Persisten mitos, vergüenzas y silencios que afectan especialmente a jóvenes y adolescentes, quienes muchas veces inician su vida sexual sin información suficiente ni acceso oportuno a métodos de protección. Aquí la salud pública tiene una responsabilidad indelegable: educar sin juicios, informar con evidencia y garantizar acceso universal.

Las campañas, de educación y promoción, junto con la distribución de preservativos, no son gestos superficiales. Son estrategias de salud pública que buscan instalar una idea simple pero potente: la sexualidad responsable también se aprende y se acompaña. Plataformas estatales y organizaciones sociales han avanzado en este camino, pero aún queda trabajo por hacer para que el mensaje llegue a todos los territorios y grupos sociales.

Conmemorar el Día Internacional del Condón no es promover una conducta, sino incentivar el derecho a decidir de manera informada y segura. En tiempos donde la prevención parece perder espacio frente a la urgencia, volver a poner el foco en el condón es un recordatorio necesario: cuidarse es quererse, y quererse es también es un acto de responsabilidad social.

 


 
 
Twitter Facebook Flickr
 

¿Por qué Chile evalúa un nuevo cable hacia Asia?

Adolescencia con depresión y ansiedad

Antídoto al estrés

De la Prohibición a la Mediación: Hacia una Ciudadanía Digital

 
 
 
¿Deben ser erradicados los sujetos que limpian parabrisas y cuidan autos en avenida Argentina?
Si.
No.
Me da lo mismo.
Someterlos a un programa de reinserción social.
Ver resultados
 
 
 
Diario Electrónico Andes Online® | ©2000-2026 Derechos Reservados.
Miembro de EMR™ Chile - Estadísticas de Medios en Internet - Estadísticas Certificadas
Andes Online is Licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 2.0 Chile License
Prensa | Publicidad | Contacto