ACONCAGUA (30/06/2026).- De “impresentable” calificó el presidente de la Fenats Nacional Valparaíso y secretario general de la Confederación, Daniel Bartch, la decisión del gobierno de autorizar un aumento de hasta un 20% en las remuneraciones de los secretarios regionales ministeriales (seremis) de Salud.
A juicio del dirigente, esto ocurre mientras el Ministerio de Salud exige recortes, restringe reemplazos y obliga a funcionar con menos recursos, “lo que demuestra que el discurso de la ‘eficiencia en el uso de los recursos públicos’ se derrumba cuando se trata de beneficiar a las autoridades de confianza”, fustigó.
En tal sentido, menciona que en la Región de Valparaíso los trabajadores de la salud pública siguen sosteniendo los hospitales, Cesfam y Cosam “con esfuerzo, compromiso y sobrecarga laboral, enfrentando la falta de personal, el déficit de insumos y las consecuencias de los recortes presupuestarios. Esa es la verdadera cara de la salud pública, muy distinta a la realidad que hoy viven quienes reciben este incremento en sus remuneraciones”, señaló Bartch.
Por ello criticó que si bien hay recursos para aumentar los sueldos de las autoridades, “también deben existir para contratar más personal, asegurar reemplazos, fortalecer la red asistencial y mejorar las condiciones laborales de quienes sostienen diariamente el sistema de salud”.
De ejemplos puso lo que sucede en Limache “donde vemos la falta de mejoras en condiciones óptimas para el hospital geriátrico” y así también la realidad del polo de salud mental en la comuna de Santa María “que arriesga a los funcionarios a exposición de agresiones externas”.
Ante esta determinación, la Fenats Nacional Valparaíso exige a la ministra de Salud, May Chomali, “que transparente el costo de esta medida y explique al país cómo pretende justificar este beneficio para las autoridades, mientras miles de trabajadores continúan enfrentando recortes que afectan tanto sus condiciones laborales como la atención de los pacientes”, recalcando Daniel Bartch que “la austeridad no puede seguir siendo un discurso para los hospitales y un privilegio para las autoridades”.
|