La llegada de octubre representa un momento importante para el mundo cervecero. La celebración de diversos festivales ligados a esta bebida, afianza a éste como uno de los periodos donde la industria cervecera alcanza una relevante exposición, frente a quienes disfrutan de este refrescante producto, que en los últimos años ha visto diversificada su oferta, constatándose actualmente más de 400 productores a nivel nacional.
Los productores locales han reforzado una cultura en torno a esta bebida, evolucionando en calidad, autenticidad y oferta, adecuándose a los requerimientos de nuevos públicos. A su vez, se han adaptado a un consumidor cada vez más informado y exigente, lo que ha permitido el desarrollo de productos variados, que responden a diversas ocasiones de consumo.
Dicha conjugación ha permitido promover un consumo inteligente de la industria, ya que la cerveza, al ser una bebida de baja graduación alcohólica, permite combinar su ingesta con otras actividades recreativas, lo cual ha contribuido a impulsar su posicionamiento.
En este sentido, la promoción del consumo inteligente –entendido como un concepto más amplio que el responsable- ha tomado fuerza. La ingesta de bebidas alcohólicas se debe realizar de manera responsable, valorando los beneficios que un consumo moderado genera en los mayores de edad, junto con tomar conciencia respecto a los efectos negativos que éstas pueden traer en grupos de riesgo tales como menores, embarazadas o conductores.
Este mes de la cerveza es una oportunidad para reflexionar en cómo podemos seguir enriqueciendo nuestra industria cervecera, la que ha tenido como pilar de crecimiento, desde hace décadas, el promover un consumo inteligente de sus productos como principio básico para un desarrollo sostenible del mercado.
|