ACONCAGUA (26/02/2026).- En prisión preventiva fue dejado un sujeto de 20 años de edad quien causó destrozos en la casa de su madre, la amenazó de muerte y por si fuera poco mantenía un arma de hechiza en su dormitorio.
De acuerdo a los antecedentes del Ministerio Público obtenidos por Los Andes Online, los hechos tuvieron su punto de partida a eso de la 1 de la madrugada al interior de un domicilio de la comuna de Santa María, cuando el imputado de iniciales A.M.L.R. fue hasta donde se encontraba su madre para pedirle dinero.
Ante la negativa de su progenitora, el joven se ofuscó y con un palo comenzó a quebrar los vidrios de las ventanas de la casa.
Acto seguido y exhibiendo el mismo objeto contundente la amenazó de muerte, ante lo cual la víctima decidió llamar a Carabineros.
Una patrulla de la Tenencia de Santa María concurrió al domicilio y detuvo al sujeto, quien posteriormente fue puesto a disposición del Juzgado de Garantía de San Felipe.
En la audiencia, el fiscal Julio Palacios Bobadilla lo requirió en procedimiento simplificado por los delitos de amenazas y daños, solicitando una pena de 540 días de cárcel.
A solicitud de la defensa se fijó una nueva audiencia para el mes de marzo a fin de llevar adelante le procedimiento, no obstante la magistrada Carls Rigotti Alcayaga decretó como medidas cautelares el abandono del hogar que compartía con su madre y la prohibición de acercarse y mantener todo tipo de comunicación con ella.
El tribunal le entregó al imputado un oficio para que fuera acompañado de Carabineros a retirar sus efectos personales de la casa de su madre.
No obstante, el joven hizo caso omiso y regresó en solitario al inmueble, esta vez portando una escopeta hechiza que ocultó debajo del colchón de la cama de su dormitorio.
De esta situación se percató su hermana, llamando a Carabineros para dar cuenta del hecho y en especial porque el sujeto debía irse del inmueble.
Nuevamente acudió Carabineros y lo arrestó, incautado la escopeta como medio de prueba para el Ministerio Público.
Nuevamente el joven pasó a control en el Juzgado de Garantía donde esta vez el fiscal Víctor Araya Salinas lo formalizó por desacato y tenencia ilegal de arma prohibida.
Esta vez el persecutor pidió la prisión preventiva por la gravedad del delito de la tenencia del arma hechiza y por no haber hecho caso a la resolución del tribunal.
Estos antecedentes fueron suficientes para que la jueza Rigootti considerara su libertad como un peligro para la seguridad de la sociedad, ordenando su ingreso al Centro de Detención Preventiva de Petorca.
Además, estableció un plazo de sesenta días para el cierre de la investigación.
|