Martes, 28 de Julio de 2026  
 
 

 
 
 
Opinión

Más allá de las calorías

Por Marcela Moreno Ingeniera en alimentos de Kingsbury

  • Tuitea
  • Comparte
  • Imprimir

 
Más Noticias
     
  La pyme que promete demasiado pierde talento
  La inteligencia artificial y la megareforma: ¿es suficiente un sistema de opt-out?
  La memoria del agua
  Asimov ¿vio venir la inteligencia artificial en sus obras?
  La protección de los datos personales revoluciona las relaciones laborales: el nuevo desafío para empresas, trabajadores y sindicatos, Ley 21.719
  Reforma al Sistema de Admisión Escolar: el problema es la falta de oferta
 
 

Hace una década, Chile dio un paso que hoy sigue siendo referente para muchos países: incorporar un sistema de etiquetado que permitiera identificar de manera simple aquellos alimentos con un alto contenido de nutrientes críticos. La medida buscaba facilitar decisiones más informadas y promover una alimentación más saludable. Sin embargo, el desafío no termina cuando la información está disponible, sino cuando realmente sabemos interpretarla.

Hoy es frecuente que la elección de un alimento se reduzca a una sola cifra: las calorías. Es comprensible, porque durante años ese fue el indicador más conocido. Pero una alimentación equilibrada no depende solo del aporte energético. También importan la fibra, los azúcares, las grasas saturadas, el sodio, las proteínas y el tamaño de la porción.

La etiqueta nutricional no fue diseñada para aprobar o condenar alimentos, sino para entregar herramientas que permitan tomar decisiones más informadas. En un alimento tan cotidiano como el pan, por ejemplo, mirar el aporte de fibra o el contenido de sodio puede ofrecer una visión mucho más completa que observar únicamente las calorías. Aprender a leerla es un hábito que favorece una relación más consciente con la alimentación y ayuda a dejar atrás decisiones impulsadas únicamente por mensajes publicitarios o percepciones erróneas.

Tampoco existen alimentos "buenos" o "malos" en términos absolutos. Lo relevante es el contexto: la frecuencia de consumo, las porciones y cómo cada alimento se integra a una dieta variada y equilibrada.

Como consumidores hemos avanzado en exigir información transparente. El siguiente paso es comprenderla y utilizarla a nuestro favor. Porque una etiqueta bien interpretada no solo orienta una compra: también puede convertirse en una herramienta cotidiana para cuidar nuestra salud y la de nuestras familias.




 
 
Twitter Facebook Flickr
 

La pyme que promete demasiado pierde talento

La inteligencia artificial y la megareforma: ¿es suficiente un sistema de opt-out?

Más allá de las calorías

La memoria del agua

 
 
 
¿Está de acuerdo con la colocación de pórticos detectores de metales en los accesos a los colegios?
Si.
No.
Prefiero otras medidas.
Me da lo mismo.
Ver resultados
 
 
 
Diario Electrónico Andes Online® | ©2000-2026 Derechos Reservados.
Miembro de EMR™ Chile - Estadísticas de Medios en Internet - Estadísticas Certificadas
Andes Online is Licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 2.0 Chile License
Prensa | Publicidad | Contacto