Los recientes desastres climáticos que nos han afectado han dejado en evidencia que cada vez se hace más evidente la necesidad de que se haga realidad la creación de la Región de Aconcagua, ya que no sólo subsisten, sino que se han agravado problemas cuya solución requieren miradas más integrales y estratégicas.
En ello las autoridades municipales elegidas democráticamente, que tienen la legitimidad y el mandato ciudadano, tienen un rol que cumplir en dicho objetivo, pero que al correr de los días parece no ser una prioridad ante la evidencia que hay problemas que requieren una gestión integral y con perspectiva de futuro.
Hoy se acrecientan problemas comunes a los habitantes del Valle de Aconcagua, como el déficit de conectividad vial expedita entre las comunas, la falta de una estrategia de desarrollo integral del valle, la implementación de un plan de protección del agua y los glaciares andinos, el enfrentamiento al cambio climático y sus riesgos asociados, la necesidad de apoyo concreto a los emprendedores, a los artesanos, a las mujeres innovadoras y a las industrias culturales tradicionales. Válido es preguntarse si existe algún plan para los próximos 10 a 20 años… La respuesta lamentablemente es no.
A ello se deben agregar flagelos como la transparencia en el buen uso de los recursos públicos, la corrupción de cuello y corbata y el narcotráfico que amenazan a nuestra juventud y niñez. Hoy existe tecnología o herramientas como la IA que puede apoyar la gestión.
Creemos que necesitamos cambios legislativos en la gestión de los territorios, como el fortalecimiento de las funciones en los gobernadores regionales y la supresión de los delegados presidenciales, ya ello genera dualidades y burocracia. También se debe otorgar a los municipios facultades para crear empresas de servicios y una mayor autonomía para administrar el territorio comunal o generar parques industriales intercomunales que generen oportunidades de empleos para nuestra juventud.
Reiteramos nuestra convicción de que ninguna comuna es una isla, sino que todas forman un sistema económico, social y ambiental interconectado y mutuamente interdependiente, que hay que apoyar en su desarrollo en forma sustentable y armónica.
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