LOS ANDES (25/09/2026).- Hondo pesar en la comunidad andina y especialmente de Centenario ha generado el fallecimiento del padre Armando Gerardo Jara Schneider, sacerdote de la Diócesis de San Felipe de Aconcagua quien fue llamado a la presencia del Señor la noche del miércoles a la edad de 96 años.
El presbítero nació el 9 de marzo de 1930 y fue ordenado sacerdote el 1 de enero de 1958, en el Santuario de Nuestra Señora de Aparecida, en Brasil.
A lo largo de sus 68 años de ministerio sacerdotal, hizo de su vida una entrega generosa al Señor y a su Iglesia.
Su camino sacerdotal comenzó desde la vida consagrada redentorista, para posteriormente incardinarse en la Diócesis de San Felipe donde continuó desarrollando su ministerio, acompañando pastoral y espiritualmente a numerosas personas y comunidades, habiendo sido párroco de la Parroquia Nuestra Señora de Fátima de Centenario.
Quienes tuvieron la oportunidad de conocerlo y compartir con él pudieron reconocer en su vida una profunda vocación sacerdotal y misionera, marcada por su amor a Dios y una especial devoción a la Santísima Virgen María.
Fueron muchas las personas que encontraron en el padre Armando un sacerdote, un acompañante y un padre espiritual que ayudó a iluminar sus caminos desde la fe.
Durante sus últimos días permaneció en una residencia particular en la ciudad de Los Andes, perteneciente al sector de la comunidad de Fátima, donde recibió los cuidados y la atención permanente que requería.
Velatorio y exequias
Su velatorio se realiza en la misma Parroquia Nuestra Señora de Fátima, frente a la Plaza Arturo Prat de Centenario, donde las 11:00 horas de este viernes se oficiará la misa por el eterno descanso de su alma; para una vez concluida el cortejo fúnebre dirigirse al Cementerio Parque Valle de Auco donde tendrá lugar el funeral, invitándose a la comunidad a acercarse para acompañar en oración y dar gracias a Dios por su vida y ministerio.
Diócesis de San Felipe de Aconcagua
La Diócesis de San Felipe de Aconcagua, a través de un comunicado, ha indicado que “como Iglesia nos unimos en oración, agradeciendo al Señor por sus 96 años de vida y 68 años de ministerio sacerdotal, por su perseverancia en la fe y por todo el bien sembrado en tantas personas a lo largo de su camino. Agradecidos a Dios por su amor y misericordia, encomendamos la vida del padre Armando al Señor, confiando en aquella promesa de Vida Eterna que durante tantos años anunció y celebró a través de su ministerio sacerdotal”.
Se añade que se confía al sacerdote “a la infinita misericordia de Dios y pedimos a María Santísima, a quien profesó un profundo amor durante su vida, que lo acompañe al encuentro definitivo con su Hijo. Gracias, Padre Armando, por su vida, su vocación y su fidelidad. Descanse en la paz del Señor”.
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