Sabado, 4 de Abril de 2026  
 
 

 
 
 
Opinión

Un incendio ya no es solo un incendio: es un desastre amplificado

Por Suzanne Wylie, directora ejecutiva Fundación Reforestemos

  • Tuitea
  • Comparte
  • Imprimir

 
Más Noticias
     
  Cambio de hora: ¿a quiénes afecta más y por qué?
  Más que una hora: el impacto biológico del cambio de horario
  Desempleo en Chile: cómo retomar el rumbo
  Adultos mayores y la velocidad del mundo actual
  Una señal ambigua
  Cambio de hora
 
 

El contexto no admite margen de error. Más del 72% del territorio nacional presenta algún grado de sequía y, en la última década, Chile ha vivido un cambio drástico en su comportamiento climático: las olas de calor pasaron de apenas 9 eventos hace diez años a más de 60 en la actualidad. No es una anomalía puntual, es una tendencia sostenida que redefine por completo el riesgo.

 

Durante las últimas semanas hemos enfrentado temperaturas sobre los 35 grados, humedades extremadamente bajas y vientos variables. Condiciones que antes se explicaban con la regla del 30-30-30 hoy ya no aplican. El nuevo escenario se parece más a un 40-70-10: temperaturas que superan los 40°C, vientos de más de 70 km/h y una humedad relativa inferior al 10%.  Bajo este escenario, el fuego avanza cinco veces más rápido y genere hasta tres veces más daño.

 

De los más de 1.800 incendios forestales registrados en el último trimestre en Chile, más del 99 % tuvo origen humano. No comenzaron por rayos ni por fenómenos inevitables, sino por descuidos mínimos que escalan rápidamente hasta convertirse en tragedias ambientales y sociales

 

Desde un punto de vista técnico, cuando un incendio supera ciertos umbrales de velocidad de propagación y altura de llama, el combate terrestre y aéreo se vuelve limitado o directamente inviable. En ese punto, la emergencia ya no se resuelve con más brigadas, más aviones o más recursos, sino con una pregunta previa y clave: ¿por qué el incendio comenzó?

 

La respuesta nos devuelve, una y otra vez, al mismo lugar: la prevención. No fumar en zonas con vegetación seca, no realizar quemas, extremar los cuidados en el uso de maquinaria, despejar el entorno de viviendas y avisar de inmediato ante cualquier columna de humo. Son acciones simples, cotidianas, pero decisivas en escenarios de calor extremo.

 

Chile ya conoce el costo de un descuido. Cada hectárea quemada implica décadas de recuperación ecológica, pérdida de biodiversidad y un riesgo directo para las comunidades. En este nuevo contexto climático, un incendio ya no es solo un incendio: es un desastre amplificado.


 
 
Twitter Facebook Flickr
 

Cambio de hora: ¿a quiénes afecta más y por qué?

Más que una hora: el impacto biológico del cambio de horario

Desempleo en Chile: cómo retomar el rumbo

Adultos mayores y la velocidad del mundo actual

 
 
 
¿Está de acuerdo con la colocación de pórticos detectores de metales en los accesos a los colegios?
Si.
No.
Prefiero otras medidas.
Me da lo mismo.
Ver resultados
 
 
 
Diario Electrónico Andes Online® | ©2000-2026 Derechos Reservados.
Miembro de EMR™ Chile - Estadísticas de Medios en Internet - Estadísticas Certificadas
Andes Online is Licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 2.0 Chile License
Prensa | Publicidad | Contacto